Muñecas multiuso, simuladores de sensaciones sexuales, DVDs pornográficos interactivos sobresalen como lo más granado del mercado del sexo virtual. La poderosa industrial triple X trabaja desenfrenadamente para abastecer a consumidores cada vez más ávidos de sofisticados productos. Una compañía de películas eróticas ya prepara el próximo paso: hologramas para que los clientes compartan la alcoba con sus pornostar favoritas.
En 1980, el video casero revolucionó la cada vez más bullante industria del sexo. Aferrados al anonimato, millones de usuarios se atrevieron a acceder al trasgresor negocio libres del rechazo social, trasladando la pornografía al living o el dormitorio de sus hogares.
Internet diagramó una nueva revolución sexual. Otra vez de la mano del sigilo, la red se inundó de ofertas porno, al punto que desde su creación, la palabra sexo reina sin contratiempos como el vocablo más utilizado por los navegantes.
El ingenio parece ser el único límite. En realdoll.com venden muñecas de siliconas para quienes estén dispuestos a pagar los varios millones de pesos que cuestan. Las muñecas del amor son a gusto del cliente, quienes incluso puede elegir el color de vello púbico. ¿La higiene? Viene con kit de limpieza, una esponjita y un detergente.
Gradosex es uno de los sexshop chilenos que la comercializa. Claro que la gracia cuesta siete millones de pesos. La mitad se paga anticipadamente para formalizar el negocio y la mitad restante, cuando llega el singular pasatiempo, algo que demora cerca de 45 días.
“Este año ya he vendido cuatro”, reconoce Eduardo, dueño de la tienda. “Claramente se trata de gente de un alto poder adquisitivo y la razón que esgrimen siempre es la misma: ‘para un amigo o familiar discapacitado’”, añade con incredulidad.
Pero no toda la oferta se circunscribe a la red. La nueva era del DVD, que hoy lidera el negocio de las películas XXX con el 65% del mercado, ofrece otra transgresora novedad: ya no sólo se permite ver, sino también, participar de los filmes.
tituladas Sexo Virtual con..., en los que la actriz mira a la cámara todo el tiempo y habla directamente con el espectador, destacó hace unos días un artículo del New York Times.
“Soy Devon. ¿Estás listo para jugar conmigo?”, arranca Sexo Virtual con Devon, una de las nueve películas, dando comienzo a la interacción digital. El espectador tiene que elegir entre cuatro opciones: “Strip”, “Historias”, “Juegos iniciales” y “Sexo”. A tal punto llega el poder del cliente, que éste puede decidir las posiciones sexuales de la actriz y hasta tiene la facultad de seleccionar la actitud de Devon. Puede preferir entre inocente u obscena.
“Es lo más cercano a tener sexo con las actrices sin estar con ellas”, dice Joone, creador y director de la serie Sexo Virtual y copropietario de Digital Playground. “Cuando uno mira una película pornográfica tradicional, la mira en tercera persona. Como un voyerista. Nosotros, en cambio, ofrecemos la posibilidad de vivir la experiencia en primera persona. Y ser, al menos por un rato, el Dios del universo,” apunta.
Para Pablo Aguayo, dueño del sexshop Soloadultos.cl, y uno de los pioneros en este negocio en Chile -que fundó hace más de diez años-, sin embargo, los DVD de Playground son más conocidos de lo que aparentan.
“Hace rato que nos llega este tipo de DVD. Hay algunos, por ejemplo, en que una misma escena se filma desde cuatro ángulos distintos para que el espectador elija el que más le acomode”, relata, agregando que su precio fluctúa entre los 15 y 20 mil pesos.
Respecto a las muñecas de silicona, Aguayo aporta un curioso dato. “Nosotros sólo tenemos inflables, algo menos sofisticadas que las de silicona, pero sé que en España existe una empresa que las crea basándose en la mujer que uno quiera. Puede ser una actriz, una modelo, una deportista, etcétera. Lamentablemente por el precio de estos productos, nosotros no podemos comercializarlas. El mercado chileno aún es muy pequeño, y todavía hay un poco de temor en la gente en consumir estos productos”, asegura el comerciante sexual, aunque admite que de a poco la mentalidad criolla se va abriendo.
Y después qué
¿El próximo paso? Holografías o imágenes virtuales que escapan de los monitores. Digital Playground ya contrató a un grupo de ingenieros y programadores especializados en holografía para desarrollar un sistema que, algún día, le permita ofrecer un tipo de pornografía que traslade a los actores a la casa del espectador.
“Ya filmamos a nuestras chicas contra un fondo negro para nuestros DVDs interactivos. Cuando perfeccionemos la tecnología holográfica, podremos cancelar el fondo negro y hacer que la actriz aparezca en un espacio tridimensional. A nuestros clientes les va a encantar”, admitió una fuente de la compañía.
Lo último en sensaciones
Pero lo último en sensaciones la traen los juguetes eróticos llamados ciberdildonics, electrodos producidos para aumentar la experiencia del sexo virtual con sensaciones físicas.
La compañía más grande de producción de películas para adultos, Vivid Entertainment, tiene un traje que contiene 36 censores electrónicos en el pecho, los muslos internos y otras zonas del cuerpo que transmiten frío, calor y, por supuesto, vibraciones.